Dios llamó a Moisés a subir a un monte muy alto. Allí le dio diez reglas escritas en piedra: amar a Dios, decir la verdad, respetar a papá y mamá, no tomar lo que no es nuestro... Son reglas buenas, como las de casa, para que todos vivamos felices y seguros.
«Amarás a tu prójimo como a ti mismo.»
Las reglas de Dios no son para quitarnos la alegría, sino para protegernos y enseñarnos a amar bien.