Jesús murió en una cruz por amor a nosotros y lo pusieron en una tumba con una piedra grande. El domingo por la mañana, unas mujeres fueron y ¡la piedra estaba movida! Un ángel dijo: «Jesús no está aquí, ha resucitado». Los amigos de Jesús se pusieron muy contentos. ¡Jesús vive!
«No está aquí, sino que ha resucitado.»
La resurrección es el centro de nuestra fe: Jesús venció la muerte y nos da vida nueva y esperanza.