Jacob llegó a un pozo y conoció a Raquel, que cuidaba ovejas. ¡Se puso muy contento!
Su tío Labán lo recibió en casa. Jacob dijo: «Trabajaré siete años para casarme con Raquel».
Pasaron los siete años, pero en la boda Labán le dio a Lea, la hermana mayor. ¡Jacob se llevó una gran sorpresa!
Jacob trabajó siete años más y por fin se casó también con Raquel. Dios estuvo con él y le dio una familia muy grande.
«El amor es sufrido, es benigno... todo lo soporta.»
Dios usa hasta las situaciones injustas para formar nuestro carácter. Jacob, que engañó, fue engañado; y aprendió paciencia, trabajo y fidelidad. El amor verdadero sabe esperar.