Moisés eligió doce hombres para ir a mirar la tierra que Dios les había prometido.
Volvieron con un racimo de uvas tan grande que dos hombres lo llevaban en un palo. ¡Qué tierra tan buena!
Pero diez dijeron: «¡Allí hay gigantes! Tenemos miedo».
Josué y Caleb dijeron: «Dios está con nosotros, ¡podemos hacerlo!». El pueblo tuvo miedo y por eso caminó muchos años más por el desierto.
«Esforzaos y cobrad ánimo... porque Jehová tu Dios estará contigo.»
Ante el mismo problema se puede mirar con miedo o con fe. Josué y Caleb no eran más fuertes: simplemente confiaban más en Dios. La fe cambia lo que vemos.