
Cuando ya ni Moisés ni Josué estaban para guiar al pueblo en los caminos del Señor, el pueblo se olvidó del Dios que los había sacado de Egipto con muchísimos milagros. Como ahora no tienen tantas necesidades se olvidaron de Dios. Entonces los pueblos de alrededor empiezan a perseguirles y a molestarles. Es entonces cuando Dios levanta a gente valiente y que le ama para salvar a su pueblo escogido.
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